lunes, 20 de junio de 2005

Mr. Estaca parte III

Una noche de finales de octubre del 2004 decidí que era el momento de vernos o de romperlo todo por completo, me estaba desestabilizando emocionalmente demasiado esa historia. Le llamé y le dije que necesitaba verle (después de más de dos años me parecía que ya era suficiente espera). Me dijo que él no podía hacer un viaje tan largo hasta donde yo vivo y que no le parecía justo que yo tuviera que ir hasta Jerez por él, entonces le dije que nos podíamos ver en un lugar intermedio: Badajoz. Entonces él dijo: "Vale, el 17 de noviembre quedamos en la estación, te llamo la semana que viene para concretar fechas cuando mire mi horario de trabajo y planeamos el viaje". Yo alucinando... obviamente pensé que no me llamaría y que volvería a desaparecer, pero llegó la semana siguiente y me llamó; me dijo que el fin de semana del 21 le venía muy bien, que buscara un sitio donde quedarnos y que le llamara para decirle a qué hora llegaba yo a Badajoz. Yo seguía alucinando. Encontré un sitio, y le llamé pensando que no me cogería el teléfono, pero me contestó, le di la información y me dijo que perfecto... las semanas siguientes fueron una tortura de nervios infinitos, de noches sin dormir, de inseguridades y de mil ideas revoloteando por mi cabeza. En todo momento planeaba la duda de si él se echaría atrás en el último momento, como siempre.

Llegó el esperado día, yo me fui camino a Badajoz sin contárselo a mi novio, ni a mis amigos, sólo se lo conté a un par de personas, a Mr Eucalipto y Barbi Princesa, que recibieron instrucciones precisas por si pasaba lo peor. Del viaje ni me enteré a pesar de la cantidad de horas que fueron, iba pensando en que lo más probable era que él no estuviera y que me quedara de nuevo con la misma sensación de gilipollas que me quedé aquel verano del 2002...

Me bajé del autobús. No le vi. Avancé hacia la puerta de entrada hacia la estación y apunto de girar en una esquina reconocí (por las fotos) sus zapatillas, sus pantalones, su sudadera de adidas roja... me quedé parada, bloqueada. Él no me había visto todavía puesto que estaba sentado mirando hacia el frente, con sus gafas de sol moviendo el pie frenéticamente... era él (¡en movimiento!), y por fin le había buscado y le había encontrado, le iba a hablar, a besar, a tocar... Me acerqué a él y sonriendo le dije “hola”. Él se puso de pie, me sonrió, me dijo hola y nos dimos un besoabrazo de esos de no saber muy bien que hacer.

El fin de semana no lo olvidaré en mi vida, fue como un oasis vital, no existía nadie más que él y yo, los besos, los abrazos, nuestros ojos, nuestras manos, su piel y mi pelo, pasión, amor, risas y susurros al oído. No hubo preguntas, ni promesas. Estábamos en ese momento allí juntos y no existía nada más que eso, 26 horas, no había tiempo para nada más que para eso...

Pero llegó el final, los últimos besos, los últimos abrazos y unas palabras mirándome a los ojos mientras sonaba de fondo la canción “Buena suerte” de Los Rodríguez: “Esto tenía que haber pasado mucho antes, ha sido increíble” y yo muda. Me estaba dejando claro que ese momento no era el adecuado? Que ahora no podía ser lo mismo que hubiera sido antes? Acaso él también tenía pareja? Por qué nunca nos lo dijimos?


Él se fue, yo me fui y Badajoz quedó atrás. Tocaba volver a la cruda realidad. Estaba claro que seguía enamorada de Mr. Estaca, ahora más que nunca. Tenía que dejar a mi novio después de aquello, ya no podía engañarme más ni engañarle a él. Se lo conté todo por que así me lo pidió (a mí me hubiera gustado haberle ahorrado algunos detalles), y le dije que lo teníamos que dejar, él me dijo que no teníamos por que dejarlo sólo por eso... estaba tan ciego conmigo como yo con Mr. Estaca... pero aquello no había manera de mantenerlo, se había roto por completo; le había mentido, le había traicionado y encima con la persona que él más temía, no había vuelta atrás...

Con Mr. Estaca no había perspectiva de futuro alguna, pero por lo menos sabía a quien quería de verdad. Lo único que me daba miedo era que él estuviera igual que yo, que se agobiara y que volviera a desaparecer. Ya me había acostumbrado a no poder esperar nada de él...

...Continuará...

6 comentarios al respecto:

Swaggerboy dijo...

Buaaaaaaaaaah! q bonita es esta parteeeeeeeee! no nos tengas tanto tiempo en ascuaaaaaaas!

Besotess!

Afrodita dijo...

Hiciste bien en dejar a tu novio, aunque no sé como acabará la historia... Pero tu novio no se merecía más engaños, ni tú tampoco te merecías engañarte más...
Bueno, cuenta, cuetna más, q nos tienes en ascuas!

keixa dijo...

Que mania con dejarnos a medias :(

Me parece muy bien que dejaras a tu novio. No era justo ni para ti ni para él, pero....que pasó??
Os volvisteis a ver??

Besos

Sonybabe dijo...

Hello!!
Vale ke el misterio alimenta pasiones, pero me empiezo a preguntar si lo mas práctico y lo más saludable para dos personas ke kieren y tiene sentimientos mutuos es hablar claramente de la posición amorosa del otro, aunke los sentimientos ya estén ahi. Pienso ke sólo yendo de frente(aunke haya cosas ke nos avergüencen)es la mejor forma de tener algo verdadero y real con alguien..Pero tb reconozco ke yo sin la chispita de la pasión no funciono...juas!!
Besitos!!

dawu dijo...

y la boda que tal?
la mía un aburrimiento

Superpava dijo...

Swaggerboy: bonita, pero ya se sabe lo poco que dura la alegría en la casa del pobre :-P

Afrodita: pues sí que tienes razón, por él y por mí lo hice...

Keixa: ya está el final de la historia subida ;-P

Limay: sí, lo mejor es hablar las cosas claras, al menos así se evitan equívocos... pero no siempre se puede hablar de todo por desgracia ;-P

Dawu: la boda un aburrimiento total también salvo la salida nocturna que mejoró el tema bastante :-P